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¿EL JUICIO A JESÚS FUE UN HECHO REAL?



Por Percy Taira

La historia es la siguiente: alrededor del año 30 del siglo I, un hombre nacido en Galilea, llamado Jesús, llega a Jerusalén para dar un mensaje provocativo en contra de las autoridades romanas y las máximas autoridades religiosas judías. Se hace llamar el Mesías, el Hijo de Dios y por ello, es apresado por las autoridades religiosas y es acusado por blasfemia, luego es llevado a las autoridades romanas y es acusado por traición, luego, fue crucificado. Esta es la historia conocida del juicio de Jesús, sin embargo, ¿existió realmente este hecho? ¿Es históricamente demostrable el juicio del llamado Cristo? Debido a la falta de documentación, vacíos e incongruencias históricos de este relato contado por los Cuatro Evangelios, muchos historiadores dudan de su autenticidad, o en todo caso, de que este juicio haya tenido la importancia que creemos hoy en día.

El contexto histórico

En ese entonces, Jerusalén, había sido conquistada por el Imperio Romano, sin embargo, para mantener la paz durante la ocupación extranjera los romanos nombraron a Herodes "El grande", como procurador de Judea y le otorgó a las autoridades religiosas judías el derecho de administrar justicia entre el pueblo según sus propias leyes.

Pero esto no calmó a algunos judíos quienes a través de hombres rebeldes, como Juan el Bautista por ejemplo, denunciaban la corrupción y faltas contra la religión judía por parte de las autoridades de Jerusalén y profetizaban constantemente la caída del gobierno romano en su tierra y la liberación del pueblo judío.

Es en este mundo turbulento en que aparece la figura de Jesús de Nazaret. Probable seguidor de su primo, Juan el Bautista, comenzó alrededor del año 30 a anunciar el nuevo reino, uno que no era romano, sino que estaba en el cielo. El reino de Dios.

Ese mensaje, podía considerarse en sí, rebelde pero Jesús no se contentó con esto sino que se enfrentó directamente a los rabinos del templo acusándolos de lucrar con la adoración de Dios y no seguir las leyes.

En el Evangelio de Marcos, Jesús acusa a los maestros de la ley:

"Jesús decía en sus enseñanzas: 'Cuídense de los maestros de la ley, pues les gusta andar con ropas largas y que los saluden con todo respeto en las plazas. Buscan los asientos de honor en las sinagogas y los mejores lugares en las comidas; y les quitan sus casas a las viudas, y para disimularlo hacen largas oraciones. Ellos recibirán mayor castigo'".


El acto del Templo

Jesús llegó a Jerusalén en el día de la Pascua Judía, y se dirigió al Templo enfrentándose a los mercaderes que se encontraban en los alrededores. Dice Marcos:

"Y entrando en el Templo se puso a expulsar de allí a los que vendían y compraban y derribó las mesas de los cambistas y los asientos de los vendedores de palomas;y no permitía que nadie pasara por el templo llevando cosas. Y se puso a enseñar, diciendo:
-En las Escrituras dice: 'Mi casa será declarada casa de oración para todas las naciones' pero ustedes han hecho de ella una cueva de ladrones".

Al parecer, esta acción de Jesús y esta llamada de atención a las autoridades máximas del Templo que permitían este comercio en suelo sagrado provocó que estas mismas autoridades comenzaran a ver a Jesús como una amenaza para su poder. Luego que Jesús citara a Jeremías, dice Marcos lo siguiente:

"Al oír esto, los jefes de los sacerdotes y los maestros de la ley comenzaron a buscar la manera de matar a Jesús, porque le tenían miedo, pues toda la gente estaba admirada de su enseñanza".

Sin embargo, ocurre un hecho curioso y es que luego de esta escena, Jesús abandona el Templo sin ser siquiera detenido. El Templo era un lugar custodiado por soldados sin embargo, no fue apresado allí, Jesús esa noche sale de la ciudad para predicar, y tampoco fue arrestado en esas horas, sino días más tarde, en el Huerto de Getsemaní, con la conocida traición de Judas.

Muchos historiadores se preguntan si en verdad Jesús hizo lo que hizo o si en todo caso, esta acción fue tan importante o grave para que haya sido sujeto de detención. Es decir, fue un gran incidente que provocó la atención de decenas de personas, o simplemente fue un hecho aislado y de poca trascendencia, sin los alcances o proporciones que luego se le dio en los Evangelios.

Los dos juicios de Jesús

Luego de la traición de Judas, Jesús es apresado y sometido a dos juicios, el primero ante las autoridades judías y el segundo, con las romanas. 

Hay que advertir que no hay datos históricos, ya sea romanos o judíos, sobre este hecho. La única información que se tiene al respecto son los cuatro Evangelios, escritos muchas décadas después de la vida de Cristo.

El primer juicio de Jesús fue ante el Sanedrín, conformado por aristócratas, ancianos y sacerdotes judíos, que hacían a la vez de una especie de Tribunal Supremo. Ellos se encargaban de dirimir e impartir justicia sobre temas relacionados con la ley judía, la blasfemia, la profanación del sabbat, etcétera. La cabeza de esta organización fue el supremo sacerdote Caifás.

Según San Marcos, el Sanedrín, como parte de este juicio, llama a los testigos que oyeron a Jesús decir que él amenazó con destruir el templo. Sin embargo, los testimonios no concuerdan.

"- Nosotros le hemos oído decir: 'Yo voy a destruir este templo que hicieron los hombres, y en tres días levantaré otro no hecho por los hombres'.
Pero ni aun así estaban de acuerdo en lo que decían"

Fue entonces cuando el Sanedrín decide ir por otra vía acusatoria, y le preguntan si en verdad, él es el hijo de Dios, el Mesías. Jesús se quedó callado, y Caifás le preguntó nuevamente. A lo que Jesús contestó:

"Sí, yo soy. Y ustedes verán al Hijo del hombre sentado a la derecha del Todopoderoso y venir en las nubes del cielo". 

Al oír esta respuesta, Caifás, calificó esto como una blasfemia y se rasgó las vestiduras,como era la tradición, para hacer público y notorio su descontento e indignación. 

"¿Qué necesidad tenemos de más testigos? Ustedes le han oído decir palabras ofensivas contra Dios ¿Qué les parece?".

Fue en este momento que el Sanedrín, le condenó a muerte, que según la tradición, era una muerte por lapidación. Sin embargo, si bien los romanos le habían dado poder a los judío para que juzgaran a su propia gente bajo sus propias leyes, solo los romanos podían ejecutar a las personas. Es decir, solo los romanos podían sentenciar a muerte a Jesús.

Segundo juicio

Sin embargo, para los romanos, una acusación de blasfemia, no merecía la pena de muerte, menos aún, la blasfemia contra un Dios que ellos no adoraban. Lo que sí preocupó a las autoridades romanas, fue que Jesús se proclamara Rey o Mesías de los judíos. Según la tradición o creencia de los judíos, este Mesías, sería un rey militar que liberaría al pueblo judío de la ocupación romana.

A la mañana siguiente de compadecer frente al Sanedrín, Jesús es llevado al cuartel general de los romanos, en donde será juzgado por el gobernador romano de Judea, Poncio Pilato. Según el historiador judío, Josefo, Pilato era un hombre violento y hasta despiadado, incluso, para los términos romanos.

Este interroga a Jesús:

"Pilato le preguntó:
- ¿Eres tú el Rey de los judíos?
- Tú lo has dicho -contestó Jesús."

Luego Jesús calló y no negó las acusaciones en su contra.

Sin embargo, lejos de lo que muchos pensaban, Pilato no decide sentenciar a Jesús de inmediato, sino que deja que sea el propio pueblo judío que lo haga. Siguiendo una costumbre de perdón o clemencia de delincuentes por la Pascua judía, Pilato le pide al pueblo que elijan liberar a un conocido rebelde y asesino llamado Barrabás o a Jesús. Como se sabe, el pueblo prefirió liberar a Barrabás.

Dice San Marcos (15;12-14):

"¿Y qué quieren que haga con el que ustedes llaman Rey de los judíos?
Ellos contestaron a gritos:
-¡Crucifícalo!
Pilato les dijo:
-Pues ¿qué mal ha hecho?
Pero ellos volvieron a gritar:
- ¡Crucifícalo!"

Fue entonces que Jesús hace caso al pedido del pueblo y deja libre a Barrabás y entrega a Jesús a sus soldados para su pronta crucifixión. Luego Jesús fue crucificado con un cartel en que se dejaba constancia del delito que cometió: Iesus Nazarenus Rex Iudaeorum o Jesús de Nazaret rey de los judíos.

Para muchos, este delito dejó en claro que la muerte de Jesús, para los romanos, fue un hecho político que religioso.


¿Un hecho real?

Para muchos historiadores esta imagen de un Pilato generoso y misericordioso, dista mucho con lo que se conoce y sabe del Pilato histórico, más bien cruel y violento, además, tampoco se han encontrado pruebas históricas de que existiera la costumbre de liberar presos durante la Pascua judía. Es más, si fuera cierta esta escena, algunos consideran que es muy poco probable que un gobernador romano liberase a un hombre como Barrabás, que fue encarcelado por rebelión contra Roma, es decir, a un terrorista, solo por decisión del pueblo judío.

Sobre los detalles del juicio de Jesús se cuenta solo con las narraciones de los Cuatro Evangelios, los mismos que fueron escritos varias décadas después de que ocurrieran los hechos (San Marcos el más antiguo, fue escrito en el año 60 después de Cristo) y que no cuentan con una validez histórica de por sí, sobre todo porque cada uno de ellos agregaron a la historia del juicio algunos detalles que tampoco pueden ser corroborados históricamente, como por ejemplo San Juan, y la discusión filosófica sobre la verdad entre Jesús y Pilatos; San Lucas quien agrega un juicio más ante Herodes Antipas; y Mateo en que se agrega la escena de Pilato lavándose las manos. 

Además de los Evangelios, existe solo una referencia histórica, no cristiana, sobre este hecho. La escribe Tácito, historiador romano que en el año 116, es decir, casi ochenta años después de la muerte de Cristo, quien dice: 

"Por lo tanto, aboliendo los rumores, Nerón subyugó a los reos y los sometió a penas e investigaciones; por sus ofensas, el pueblo, que los odiaba, los llamaba 'cristianos', nombre que toman de un tal Cristo, que en época de Tiberio fue ajusticiado por Poncio Pilato".

Pero acá la referencia importante son los cristianos, y seguramente, la idea de que Jesús fuera ajusticiado por Poncio Pilato, es algo que ya se contaba entre los primeros cristianos. Sin embargo, es curioso que una muerte tan importante como la de Jesús, nada menos que el Mesías, y de un juicio, que hoy consideramos uno de los más importantes de la historia, no haya sido tratado por los historiadores y estudiosos de la antigüedad.

Debido a esto y muchos otros vacíos históricos en la historia, a la falta de documentación confiable e incluso por las incongruencias en el procedimiento y en la forma de llevar a cabo el juicio de Jesús, muchos historiadores ponen en duda de que esta parte de la vida de Jesús, en verdad haya ocurrido. 

Para muchos, si Jesús en verdad existió históricamente, no tuvo el gran impacto en su tiempo como se cree, y por ende, si fue apresado y detenido y acusado por blasfemia y otros delitos, estos juicios no fueron tan importantes ni significativos como se cree. Es decir, de que haya sido ajusticiado tanto por el Sanedrín y luego por el propio Pilato, quien no solo le interrogó sino que se dio tiempo para encabezar un juicio por pena de muerte en contra de él. 


EXPEDIENTE OCULTO #11 - MISTERIOS DE LA NAVIDAD