El tesoro del rey Salomón no era de oro


Las Minas del Rey Salomón, conocidas a través de la Biblia, del Torá y el Corán, han causado siempre la curiosidad y acaso la ambición de muchos investigadores, exploradores y arqueólogos, sin embargo, hasta la fecha, las pruebas de que realmente existiera han sido escasas por no decir nulas.

Sin embargo, un grupo internacional de arqueólogos (Estados Unidos, Europa y Jordania) acaban de descubrir un yacimiento de cobre en Khirbat en Nahas, en Jordania que dataría de la misma época del referido rey, es decir, entre los siglos IX y X antes de Cristo y que daría pie a creer, que en realidad el mítico tesoro del rey judío no era de oro (como se pensaba) sino de cobre.

Según Thomas Levy de la Universidad de California y director del referido grupo, existirían claros indicios de que hace unos 3.000 años el rey Salomón poseía grandes e importantes yacimientos mineros de cobre, los mismos que le sirvieron como suministro que servía tanto para fabricar armas como herramientas.

Arqueólogos judíos cuestionan hallazgo

Sin embargo, tal aseveración ha comenzado ya ha causar polémica. Uno de los que se oponen a esta teoría es el arqueólogo de la Universidad de Tel Aviv, Israel Finkelstein, quien ha señalado que “creer literalmente la descripción bíblica de Salomón es ignorar dos siglos de investigación bíblica".

Finkelstein junto con otros historiadores han recordado que tanto David y Salomón fueron, como mucho, líderes tribales cuando Jerusalén era un pequeña ciudad. Debido a esto consideran que si hubiera grandes yacimientos en la época dentro de la zona, era muy probable que hayan sido ellos quienes la explotaran.

Una de tantas más

Las Minas del Rey Salomón forman parte de la larga lista de monumentos bíblicos que intentan ser descubiertos por los arqueólogos e investigadores. En mayo del 2007 por ejemplo, arqueólogos alemanes anunciaron el hallazgo en Etiopía del Palacio de la reina de Saba, personaje vinculado con el rey Salomón, así también en agosto del 2004, un historiador británico presentó a la prensa la cueva donde Juan Bautista habría celebrado ritos de iniciación.

9 comentarios:

Anónimo dijo...

yo creo que exsite tesoros en la mina del rey salomon.

Anónimo dijo...

Si era de cobre no es el de Solomon sigan buscando... suerte para la proxima

purificacion dijo...

Pobres ignorantes...creen que el tesoro está enterrado y esperando a ser descubierto.

Anónimo dijo...

Pienso que ese tesoro realmente exsiste y q..un dia sera descuvierto por completo porque la biblia nunca se e quivoca

Anónimo dijo...

Sigan buscando y que Dios no castigue su incredulidad y ambición. Ese tesoro les recuerdo fue hecho para Dios por lo tanto es de Dios.

Anónimo dijo...

solomosn fue el hombre inperfecto mas sabio que haya exixtido cuando jehova le dijo que pidiera lo que quisiera el no prefirio la riqueza si no la sabiduria sin embargo jehava le dio muchas riquezas en la biblia dece que la plata se consideraba como piedras en esa ciudad.ajajaj por algo no an ayado el tesoro

Anónimo dijo...

Hay quienes piensan que Salomon era un alquimista, y que era capaz de convertir el cobre en oro. Despues de todo, quien mas podria crear la piedra filosofal sino el hombre mas sabio del mundo?

Anónimo dijo...

Yo ya lo encontré en el fondo de mi casa!!!

La Llave Maestra de Luis Edgar Cutiva dijo...

En el monte Sinaí, Jehová dio instrucciones específicas de que el cobre de la zona se usara para la fabricación del tabernáculo; más tarde, se siguió el mismo patrón en la construcción del templo (Éxodo, capítulo 27).

El rey Salomón usó enormes cantidades de cobre para la construcción del templo de Jerusalén. Gran parte del material lo había conseguido su padre, el rey David, tras conquistar Siria (1 Crónicas 18:6-8). El mar, la enorme fuente que usaban los sacerdotes para lavarse, podía contener unos 66.000 litros (17.500 galones) de agua y debió de haber pesado 30 toneladas (1 Reyes 7:23-26, 44-46). También estaban los dos pilares monumentales que flanqueaban la entrada del santuario del templo. Medían 8 metros (26 pies) de altura y 1,7 metros (5,6 pies) de diámetro; terminaban en capiteles de unos 2 metros (6,5 pies) de altura, eran huecos y tenían paredes de 7,5 centímetros (3 pulgadas) de espesor (1 Reyes 7:15, 16; 2 Crónicas 4:17). Sorprende pensar en la gran cantidad de cobre que se requirió tan solo para estos artefactos.
La Biblia habla de armas, grilletes, puertas e instrumentos musicales hechos de este material (1 Samuel 17:5, 6; 2 Reyes 25:7; 1 Crónicas 15:19; Salmo 107:16). Jesús habló de llevar monedas de cobre en la bolsa, y el apóstol Pablo mencionó a “Alejandro el calderero en cobre” (Mateo 10:9; 2 Timoteo 4:14).
Cuando los israelitas se preparaban para entrar en la Tierra Prometida, Moisés les dijo: “De [sus] montañas extraerás cobre” (Deuteronomio 8:7-9).
Por lo tanto las riquezas de Salomón estaban en las minas de cobre.