ARCÁNGELES: SAN MIGUEL




El Arcángel San Miguel (en hebreo Mija-El: "¿Quién como Dios?") es considerado tanto por la religión cristiana católica como por las religiones judías e islámicas como el Jefe de los Ejércitos de Dios y por lo tanto, es llamado también como el Príncipe de todos los ángeles, posición que lo coloca como el enemigo directo de Satanás, quien es considerado como el arcángel de los ángeles caídos.

Debido a esta categoría militar, San Miguel ha sido representado en el arte religioso como un ángel con armadura de general romano, armado con una lanza o una espada y siempre amenazante frente a demonios o en otros casos, a seres míticos como dragones.

En Apocalipsis 12,7-9, se lee:

"Hubo un gran combate en los cielos. Miguel y sus ángeles lucharon contra el Dragón. También el Dragón y sus ángeles combatieron, pero no prevalecieron y no hubo ya lugar en el Cielo para ellos. Y fue arrojado el Dragón, la Serpiente antigua, el llamado Diablo y Satanás, el seductor del mundo entero; fue arrojado a la tierra y sus ángeles con él."

Justamente, en el Fin de los tiempos, este Arcángel será quien toque la trompeta el día del arrebatamiento. También la tradición señala que él tomará parte importante dentro del Juicio Final por ello se le representa a veces sosteniendo una balanza para el peso de las almas.

La oración de San Miguel Arcángel

En 1884 y luego de tener una visión en la que San Miguel derrotaba a Satanás y sus legiones, el Papa León XIII escribió una oración bajo la orden de que sea recitada luego de la celebración de cada misa. Esta disposición se obedeció hasta después del Concilio Vaticano II, luego de este evento la disposición fue revocada.

Pese a esto muchos fieles continúan recitándola buscando los favores de este Arcángel, favores que están vinculados principalmente con la liberación de las almas de seres queridos del purgatorio.

La oración es:

"San Miguel Arcángel,
defiéndenos en la batalla.
Sé nuestro amparo
contra la perversidad y las acechanzas
del demonio.
Que Dios le reprima, es nuestra humilde súplica;
y tú, Príncipe de la Milicia Celestial,
con la fuerza que Dios te ha dado, arroja al infierno
a Satanás y a los demás espíritus malignos
que vagan por el mundo
para la perdición de las almas. Amén."


Iconografías y arte relacionado a San Miguel Arcángel:







1 comentario:

fdap dijo...

Querido Hermano, Dios, Nuestro Padre Creador, me Mostró Algo que quiero Compartir contigo.
Verás que No tengo Ninguna Mala Intención, ni Lucrativa, ni de Ninguna Clase…..
Mi Única Misión, es Compartir esta Información con el Público.
“NADIE ENCIENDE UNA LÁMPARA Y LA COLOCA DEBAJO DE LA MESA”.
QUE DIOS LOS BENDIGA A TODOS.