EL EVANGELIO PERDIDO DE SIMÓN PEDRO




Por Percy Taira


En 1886, arqueólogos franceses encontraron en Egipto la tumba de un monje perteneciente enterrado probablemente en el Siglo VIII. El cadáver sostenía con las manos un manuscrito, un libro de papiro en el que estaba escrito un evangelio nunca antes visto: El Evangelio de Pedro, un texto, escrito supuestamente, por el propio discípulo Pedro, el primer Papa y fundador de la Iglesia Católica.


¿Qué dice el Evangelio de Pedro?

En principio, se puede decir que el evangelio está narrado en primera persona y que el narrador se identifica como Simón Pedro ("Yo, Simón Pedro, por mi parte, y Andrés, mi hermano, tomamos nuestras redes y nos dirigimos al mar, yendo en nuestra compañía Leví el de Alfeo, a quien el Señor") aunque ciertamente, hay muchas dudas por parte de los investigadores y especialistas, de que efectivamente, haya sido escrito por el apóstol de Jesús. 

Segundo, como todos estos textos antiguos, lamentablemente no se ha podido conservar el contenido completo de este evangelio y solo se cuenta con el pasaje bíblico de la Pasión y resurrección de Cristo. Texto que además, presenta algunas e importantes diferencias con lo que narran los evangelios canónicos.

Por ejemplo, en el relato de la Pasión de Cristo, es Herodes y no Pilatos, quien ordena la ejecución de Jesús; y en la parte de la Crucifixión,  Jesús grita: "¡Fuerza mía, fuerza mía, tú me has abandonado!", en lugar de "Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has abandonado?".

Sin embargo, una de los pasajes más curiosos se da con la resurrección de Jesús. Allí el texto se vuelve sumamente imaginativo. Indica por ejemplo que la noche anterior a la rresurrección de Jesucristo se escuchó "una gran voz en el cielo", y se abrió el cielo y bajaron dos varones en medio de un gran resplandor. La piedra que cerraba el sepulcro se retiró a un lado, y los dos varones entraron en él. Los guardias fueron a despertar a su centurión y, cuando le estaban explicando lo que acababan de ver, ven salir del sepulcro a tres hombres, "dos de los cuales servían de apoyo a un tercero, y una cruz que iba en pos de ellos". Los tres son de gigantesca estatura. Se escucha una voz proveniente de los cielos, que pregunta: "¿Has predicado a los que duermen?" Y la cruz responde: "Sí".

Este es el texto completo.

"Prodigios que en el sepulcro ocurrieron

Empero, en la noche tras la cual se abría el domingo, mientras los soldados en facción montaban dos a dos la guardia, una gran voz se hizo oír en las alturas. 

Y vieron los cielos abiertos, y que dos hombres resplandecientes de luz se aproximaban al sepulcro. 

Y la enorme piedra que se había colocado a su puerta se movió por sí misma, poniéndose a un lado, y el sepulcro se abrió. Y los dos hombres penetraron en él. 

Y, no bien hubieron visto esto, los soldados despertaron al centurión y a los ancianos, porque ellos también hacían la guardia. 

Y, apenas los soldados refirieron lo que habían presenciado, de nuevo vieron salir de la tumba a tres hombres, y a dos de ellos sostener a uno, y a una cruz seguirlos. 

Y la cabeza de los sostenedores llegaba hasta el cielo, mas la cabeza de aquel que conducían pasaba más allá de todos los cielos. 

Y oyeron una voz, que preguntaba en las alturas: ¿Has predicado a los que están dormidos? 

Y se escuchó venir de la cruz esta respuesta: Sí. 

Los circunstantes, pues, se preguntaban unos a otros si no sería necesario marchar de allí, y relatar a Pilatos aquellas cosas. 

Y, en tanto que deliberaban todavía, otra vez aparecieron los cielos abiertos, y un hombre que de ellos descendió y que entró en el sepulcro."



Sobre María Magdalena

También es curiosa la opinión que muestra este Evangelio sobre María Magdalena. Si bien muchos evangelios toman a María Magdalena como una discípula más de Cristo, e incluso, la discípula más leal y fiel, tanto que es considerda como la verdadera sucesora de Jesús (no Pedro) en este Evangelio se la trata como una mujer desleal y cobarde. 

Dice el texto lo siguiente:

"A la mañana del domingo, María la de Magdala, discípula del Señor –atemorizada a causa de los judíos,

pues estaban rabiosos de ira, no había hecho en el sepulcro del Señor lo que solían hacer las mujeres por sus muertos queridos–, tomó a sus amigas consigo y vino al sepulcro en que había sido depositado.

Mas temían no fueran a ser vistas por los judíos y decían: 'Ya que no nos fue posible llorar y lamentarnos el día aquel en que fue crucificado, hagámoslo ahora por lo menos (junto a) su sepulcro.  

Pero, ¿quién nos removerá la piedra echada a la puerta del sepulcro, de manera que, pudiendo entrar, nos sentemos junto a él y hagamos lo que es debido?

Pues la piedra era muy grande y tenemos miedo no nos vaya a ver alguien. Y si (esto) no nos es posible, echemos al menos en la puerta lo que llevamos en memoria suya; lloremos y golpeémonos el pecho hasta que volvamos a nuestra casa'. 

Fueron, pues, y encontraron abierto el sepulcro. Y en esto ven allí un joven sentado en medio de la tumba, hermoso y cubierto de una vestidura blanquísima, el cual les dijo: 

'¿A qué habéis venido? ¿A quién buscáis? ¿Por ventura a aquel que fue crucificado? Resucitó ya y se
marchó. Y si no lo queréis creer, asomaos y ved el lugar donde yacía. No está, pues ha resucitado y ha marchado al lugar aquel de donde fue enviado'. 

Entonces las mujeres, aterrorizadas, huyeron."


En resumen, los estudiosos consideran que el Evangelio de Pedro, no fue escrito por el propio Pedro, sino (tal como también se cree con los otros Evangelios tanto apócrifos como canónicos) fue escrito por otros personajes que tomaron el nombre de apóstoles o personajes principales de los primeros años del cristianismo, para darle realce e importancia a sus textos. 

Hemos visto por allí también algunos relatos que hablan sobre las profecías del Apocalipsis del Evangelio de Pedro, como hemos dicho, de este evangelio, sólo se han conservado la parte de la Pasión de Cristo, es decir, no existe una versión apocalíptica de este evangelio.




3 comentarios:

BOIRA_A dijo...

Evangelio o Epistola Sabia que San Pedro habia escrito un par de Epistolas, pero no que habia escrito un Evangelio, sea uno u otro es un buen hallazgo, siempre se leeran como en este caso cosas interesantes de los primeros años de los cristianos

Gracias y Un saludo

Sara Mariana Ocampo dijo...

En los otros evangelios hablan de una cierta discordio o celos de Pedro hacia Maria Magdalena por como Jesús la preferia.

Sara Mariana Ocampo dijo...

En los otros evangelios hablan de una cierta discordio o celos de Pedro hacia Maria Magdalena por como Jesús la preferia.

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